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Pillando cacho con una tia que no conozco

Una desconocida me decía yo y justamente el otro día yo estaba tranquilito en mi casa sin meditar en salir, la cosa que llegaron unos amigos y me invitaron a ir a un bar universitario y me picaron los pies me arregle y nos fuimos.

Ya estando en el bar con ganas de ver un video porno llegaron múltiples amigos y el entorno se puso bueno, entre aquéllos que llegaron estaba entre las amigas de mi amigo, que no conocía a propósito, se sentó junto a mí y empezamos a charlar. Al menos lo pensaba comenzó a acariciarme el tobillo, me extrañé por la confianza que me tenía y por la manera como me veía. Entonces, se me acerco al oído y me solicitó mi número de teléfono por si fuera poco que me afirmó q no me fuera, que me aquedase.

Con forme el tiempo pasaba mis amigos empezaron a irse uno a uno, hasta el momento en que se fueron todos, fue en el momento en que me solicitó que la llevase un autohotel, y de esta manera fue como una escena de xnxx.

Estando en la pieza, me lanzó a la cama, me comenzó a besar acaloradamente el cuello, me quitó la camisa y prosiguió a besarme todo, lo hacía de una manera tan sensual, que me iba poniendo caliente.

Lo mejor empezó cuando bajó el zíper hasta el momento en que me quito el pantalón, me quedé en bóxer y empezó a toquetearme el miembro que ya empezaba a endurecerse, lo hacía riquísimo debo aceptarlo. Después me lo fu bajando hasta dejarme desvisto, se puso a hacer sexo oral, cosa que me chifla, me acariciaba sabroso la verga, con una y 2 manos, y la chupaba con mucha pasión, hasta gemía al hacerlo. Mientras que de cuando en cuando me miraba con unos muy seductores, me la lamía, la chupaba, la besaba, hummmm, me iba poniendo más caliente, tanto con lo que mejor le deje que si deseaba que la penetrara (pues ya sentía que me corría), me afirmó que sí era de las mejores petardas que me habia follado.


desconocida y sexo


La desconocida era una máquina de sexo

Me puse el condón, mientras que se acomodaba, en el momento en que me incorporé estaba recostada con las piernas abiertas, tenía la concha entreabierta, muy rosada y bien mojada, hummmm, no iba valer tanto, puesto que de alguna manera estaba igual, tenía la verga bien dura y con muchas ganas de coger con ella era de las jovencitas más ansiadas en el pueblo.

Por la situación como estaba, me le metí entre las piernas, la empecé a penetrar lento, ¡Uf!, por de qué forma me apretaba la espalda comprendí que le agradaba. Estuvimos buen rato con la situación del misionero.

Después la levanté para coger como perros y no se negó, la penetré riquísimo, tanto conque hasta empezó indicar su clímax, su respiración aceleraba y sus gemidos más usuales. Me tocó reducir el ritmo pues ya sentía que me venía, con lo que le solicité que descansásemos un tanto, y de este modo fue.

El sexo era desenfrenado

Entonces seguimos arriba y abajo, uf, qué fogaje de mujer, me encantó verle su sexo penetrado por mi pija, hummmmm, nos hacíamos un caldo, se movía rico!!!!! Mas deseaba de espaldas, boca abajo en cama y esa me encantó, allá los 2 alcanzamos el clímax, qué rico sentir la verga parado rosando las paredes vaginales. Cojimos rico, nos fuimos del autohotel, nos despedimos y al final ni el nombre le había preguntado.


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